jueves, 14 de agosto de 2008

Un Vizconde inglés

Christopher Walter Monckton, tercer Vizconde Monckton de Brenchley (¡toma solera!), es un noble inglés que, como no podía ser de otra manera, se ha dedicado a la política y a sus consultorías, aunque también se define como escritor e inventor. Un mes más viejo que un servidor (cosecha del 52), fue uno de los asesores de Margaret Thatcher quien, por si no os lo ha contado nadie, es una química confesa, graduada en Oxford y cuyo primer trabajo fue en una empresa denominada BX Plastics. Pero dejemos a la Dama de Hierro y vayamos con el Vizconde Monckton de Brenchley.

Lord Monckton se ha hecho últimamente muy popular, por ser una de las caras mediáticas de un amplio grupo de personalidades y científicos que se han manifestado en contra de las conclusiones sobre el calentamiento global que propugnan tanto el IPCC (Intergovernmental Panel on Climate Change) como esa especie de telepredicador en que se ha convertido Al Gore. Hace menos de un año, nuestro aristócrata se despachó con un documento de veinte páginas titulado "35 Verdades Inconvenientes. Los errores de la película de Al Gore". El documento arrancaba del hecho de que un juez inglés acusaba poco menos que de proselitismo entre la chavalería al Gobierno de Su Majestad Británica, por no haber acompañado la proyección masiva de la citada película en las escuelas con una lista de nueve errores flagrantes en ella contenidos. En el citado documento de Monckton, éste amplía la lista hasta treinta y cinco, algunos ciertamente impactantes. El que quiera conocerlo en su integridad (está en inglés, pero hay muchos gráficos interesantes que se entienden sin problemas) puede leerlo o descargarlo como un .pdf aquí.

Pero la cosa ha ido un poco más lejos y, este verano, Monckton ha organizado la de San Quintín, tras la aparición de un artículo que la American Physical Society (APS) le había invitado a publicar en el número de julio de una de sus Newletters (Physics and Society, que se publica online). La APS es una asociación que apoya "la incontrovertible influencia de la acción del hombre en el cambio climático" (sic) y, por tanto, las conclusiones del arriba mencionado Panel Intergubernamental IPCC. Pero hay datos de los últimos años que indican que las predicciones del IPCC van a estar lejos de cumplirse y, en paralelo, parece que algo se mueve en la opinión de los más de 50.000 miembros de la APS. Quizás por eso, los responsables de las publicaciones de la APS se plantearon dar la palabra a uno de los más activos opositores de las conclusiones del IPCC. Pero tras la publicación del artículo, y de un cierto maremagnum que con ese motivo se generó en múltiples blogs y foros de internet, alguien en la APS debió pensar que se había ido muy lejos.

El caso es que unos días más tarde de la mencionada publicación, nuestro Vizconde se encontró con que, encima del texto de su artículo, aparecía una nota que decía: "El siguiente artículo no ha sido sometido a ninguna revisión (peer review) científica ya que no es el procedimiento normal de las Newletters de la APS. Sus conclusiones están en desacuerdo con la opinión predominante en la comunidad científica internacional. El Consejo de la APS manifiesta su desacuerdo con las conclusiones del artículo".

Como no podía ser de otra manera, nuestro Lord está cabreado como una mona y le ha mandado una carta al Presidente de la APS en la que le relata lo ocurrido, urgiéndole a una rectificación como nadie más que un inglés puede urgir (no voy a poner la carta en inglés, y tampoco en castellano porque traducida no iba a ser lo mismo). En primer lugar, le aclara que fue la APS la que le invitó a escribir el artículo. Que cuando lo envió, el editor encargado lo hizo llegar a un reconocido físico, que lo sometió a una extensa y competente revisión. Que el Vizconde modificó el artículo de acuerdo con las sugerencias del referee y que, finalmente, el artículo se publicó, en el mismo número y a continuación de otro artículo en el que dos miembros del IPPC manifestaban puntos de vista claramente en conflicto con el de Monckton.

Lord Monckton piensa que el tratamiento es, cuando menos, descortés y le pide al Presidente que elimine la citada cabecera o, en su defecto, le de el nombre del miembro o miembros del Consejo de la APS que evaluaron el artículo como fase previa a la colocación de la mencionada cabecera; le suministre los documentos que prueben la existencia de esa evaluación y cómo se tomó la decisión del Consejo, asi como una copia del Acta de la sesión llevada al efecto con los nombres de los asistentes. Y si tal evaluación no hubiera tenido lugar, el Vizconde urge a que se le den satisfacciones públicas y que se aclare en ellas que el artículo si fue sujeto a revisión, que se explique qué se entiende por opinión predominante en la comunidad científica y, finalmente, en qué aspectos el Consejo de la APS está en desacuerdo con el artículo.

Si vais al artículo mencionado vereis que, al menos en el momento en el que esto escribo, la cabecera no es la arriba entrecomillada. La cosa se ha cambiado por:
"El siguiente artículo no ha sido sometido a ninguna revisión (peer review) científica ya que no es el procedimiento normal de las Newletters de la APS. La APS reafirma la siguiente posición sobre el cambio climático, adoptada por su organismo de gobierno, el Consejo de la APS, el 18 de noviembre de 2007: La emisión de gases de efecto invernadero como consecuencia de las actividades humanas está cambiando la atmósfera en formas que afectan al clima de la Tierra".

Desconozco si el Vizconde se dará por satisfecho con la modificación. En el entretanto, la cosa está de lo más entretenida en los Blogs sobre Medio Ambiente y yo me temo que esto no ha hecho más que empezar.

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