martes, 27 de agosto de 2013

Eso me pasa por golfear

Me consta que la imagen que ilustra este post hará las delicias de al menos dos de mis colegas en pretéritas partidas de golf, pero a ellos les consta que no estoy muy de acuerdo con lo que en su día dijo William Thomson, primer barón de Kelvin y también conocido como Lord Kelvin. Pero uno, como viejo profesor de Termodinámica Química, tiene que guardar el debido respeto a este gigante que lo mismo le dió al Segundo Principio de la Termodinámica que a las matemáticas, a la electricidad o a la telegrafía. El caso es que yo venía trajinando una entrada para honrar su memoria, ahora que cada vez puedo explicar en menor detalle sus aportaciones, dadas las pocas horas que me concede el Curso con las directrices de Bolonia. Pero mi entrada ha quedado desvirtuada porque como pasa a veces con las noticias periodísticas y, en otro ámbito, con las publicaciones científicas, me han pisado la exclusiva.

Es probable que hace unas pocas semanas hayais oído hablar de un experimento que se desarrolla en el Trinity College de Dublín donde, desde 1944, se está siguiendo (ahora online) el flujo de una cierta cantidad de asfalto encerrado en un recinto de vidrio y que, muy lentamente, cae en forma de gotas por una abertura ad hoc. La última gota había caído en el año 2000 y ahora, este año 2013, se ha vuelto a repetir el evento. En el fondo, esa extremada pereza del asfalto no es sino el reflejo del comportamiento de líquidos de alta viscosidad que, si se les contempla en tiempos cortos, parece que funcionan como los sólidos pero que si uno tiene una paciencia infinita puede comprobar que, en realidad, son líquidos que fluyen. Sobre esto, ya hablamos en su día, al mostrar el curioso y pedagógico comportamiento de la bien conocida plastilina.

Quizás también sepais que a pesar de la notoriedad de ese experimento irlandés, al que las nuevas tecnologías han magnificado, hay otro casi idéntico funcionando desde 1927 en la Universidad de Queensland en Brisbane, Australia, al que el Libro Guiness de los Records conceptúa como el experimento más largo que nunca se ha llevado a cabo. Desde hace 86 años solo han caído ocho gotas de asfalto y ahora anda formándose la novena.

Al hilo de estas curiosidades leí a finales de julio una especie de carta al Director de un químico jubilado en el Chemical Engineering News (CEN), tantas veces citado aquí, en la que reivindicaba un experimento aún más dilatado en el tiempo. Se trata de uno iniciado por el arriba mencionado Lord Kelvin nada menos que en 1872, en un aula de la Universidad de Glasgow en la que solía dar sus clases y en la que, para ilustrarlas, solía preparar experiencias de cátedra, convencido como estaba de que (cita textual): "To measure is to know". El experimento citado tenía que ver con la difusión de determinados líquidos en otros, una experiencia que siempre me ha fascinado, desde que empecé a emplear las llamadas columnas de densidad.

Tras picarme la curiosidad sobre el caso, me puse a documentarme al respecto. Y no hay mucha información. Pude saber que la vieja aula de Kelvin había sido remodelada un par de veces para, finalmente, ser transformada en un Auditorio para ocasiones especiales o Senate Room, sin que las obras hayan alterado el emplazamiento del experimento, que se lleva a cabo en unas columnas de vidrío adosadas a una pared. Encontré también alguna foto de dichas columnas y la composición de los líquidos que difunden, que en un caso es alcohol coloreado sobre agua y en el otro una disolución de sulfato de cobre con agua encima. Incluso escribí a un colega polimérico en Glasgow para que me mandara alguna foto, aunque ni siquiera me ha contestado. En fin, pocos pero suficientes mimbres para un buen cesto en forma de post en este humilde Blog.

Pero este agosto, por primera vez en muchos años, me he dedicado más a dar palos a una bola blanca que rueda sobre el verde cesped de mi club de golf que a cuestiones académicas y cosas relacionadas. Y de esta guisa, ha pasado lo que tenía que pasar. Bethany Halford ha contado en el Blog colectivo Newscripts del propio Chemical Engineering News todo lo que os cabo de contar, un poco más pormenorizado y documentado. Os dejo aquí el link por si alguien tiene algo más de curiosidad al respecto.

Y que Lord Kelvin me perdone en mi vagancia agosteña.


Actualización 30 de agosto

Este post lo inicié el domingo 25 y lo publiqué el martes 27, sin saber que el viernes 23 de agosto fallecía el Prof. Mainstone, el fiel guardían, durante 52 años, del experimento que con la brea se está llevando a cabo en la Universidad de Queensland desde 1927. Las noticias de agencia han recogido también el hecho de que Mainstone no ha estado presente en ninguno de los ocho precisos momentos en los que han caido las ocho gotas que lleva contabilizadas el experimento su inicio hace 86 años.

4 comentarios:

L. dijo...

"La Fisica es la única ciencia de verdad, lo demás es coleccionismo de sellos", podría ser una traducción. No se si Lord Kelvin es el inventor de la frase o se limitó a usarla, pero, con todo el respeto debido a su genio, tal vez debiera haberlo pensado mejor antes de hacerlo.

Según eso, los químicos pasamos hace tiempo a ser "puchereros" o "alquimistas" y a no poder calcular más allá de una regla de tres. Y así sucesivamente todos los demás. Pero los físicos se colocaron en una posición en la que iban a ser objeto reiterado de cachondeo pues, al fin y al cabo, eran los únicos que no tenían derecho a equivocarse. Y cualquiera sabía que sus errores no tardarían en llegar. A estas alturas ya tenemos una amplia colección a la que recurrir cuando hace falta.

El mismo Lord Kelvin, por ejemplo. Hace unos días pasé por Naukas y acabé en un par de artículos sobre el cambio climático, un tema en el que los comentarios suelen merecer atención. En uno de ellos, Pedro Martinez, geólogo, recurría a la historia el pasado 23 de Agosto para ilustrar su argumento recordando nada menos que la colosal metedura de pata de Lord Kelvin cuando decidió resolver la polémica de entonces sobre la edad de la Tierra (el enlace es http://naukas.com/2012/12/12/cambio-climatico-ii-impactos-mitigacion-y-adaptacion/comment-page-1/#comment-131926 ).

Aunque Lord Kelvin supiera calcular, se podría decir que pecó de arrogancia o al menos de cierto exceso de entusiasmo, y ni la Naturaleza se dejó impresionar por sus conclusiones ni unos cuantos coleccionistas de sellos están dispuestos a olvidarlo.

Hay que reconocer de todos modos que la ocurrencia de Lord Kelvin nos permite al menos hacer unas risas de vez en cuando, lo que no deja de ser de agradecer.

(Gracias por el blog, del que soy lector habitual desde hace tiempo).

Jorge Ramirez dijo...

Buenas tardes! Antes de nada, felicidades por el blog. Lo llevo siguiendo desde hace tiempo y no había tenido ocasión de comentar.

No tenía conocimiento del experimento en el Trinity College de Dublin, pero creo que la versión más antigua y famosa del "Pitch Drop Experiment" se lleva a cabo desde 1927 en la Universidad de Queensland, Australia.

Saludos,

Jorge

El Búho dijo...

Gracias Jorge por tu interés en el Blog. En cuanto a tu comentario, eso es lo que precisamente dice el tercer párrafo del post.

Iñigo L dijo...

Como químico ambientalista, quisiera recordar las parcelas de la Estación Agrícola de Rothamsted (UK) en las que se están llevando experimentos continuados desde hace unos 150 años. Entre otras cosas han permitido tener una amplia colección de muestras de suelo y vegetación con la que poder ver la evolución de los niveles de sustancias contaminantes.