miércoles, 20 de enero de 2010

Pulseras effect

Una entrada breve en un día muy especial. Mientras la escribo, miles de niños donostiarras han ocupado pacíficamente las calles dándole al tambor. Hasta el tiempo parece haberse aliado con ellos. Mientras no ha parado de llover en toda la noche, pasando por agua a sus también numerosos congéneres adultos que aporrean de madrugada, ahora mismo hasta luce el sol. El Búho les oye desde su nido (un punto estratégico del recorrido), donde no le ha quedado más remedio que ponerse unos cascos que amortiguen el efecto y trabajar, intentando pergeñar algo original, en un Proyecto de investigación que le permita "rascar" de las paupérrimas ubres del Ministerio que controla esa Tambor de Oro 2008 (una condecoración que se concede todos los años en un día como hoy) que es la ministra Garmendia.

Pero ponerme a escribir, aunque sea poco, tiene como motivo el manifestar mi sorpresa (y contento) por el impacto de mi entrada sobre las pulseras magnéticas. Podría haber colgado un simple comentario en la propia entrada, pero ya he detectado que poca gente lee los comentarios. El caso es que, en cuestión de una semana, me ha llamado una radio, me han propuesto salir en un programa de la ETB al respecto y hasta me han pedido una pequeña reseña para una revista de consumidores. Amén de numerosos emails de amigos y lectores que no quieren aparecer en los comentarios del Blog o múltiples comentarios privados de gentes que se creen y no se creen el efecto sobre el equilibrio de los mencionados artilugios.

Y como guinda, un poco de culto al ego. El amigo Orges en su conocido Blog sobre temas gastronómicos lamargaritaseagita, cuyo link teneis entre mis blogs favoritos a la derecha, ha usado como excusa mi entrada Patrañas + para publicar otra que no tiene desperdicio. Así que, como hoy es un teórico día festivo para mí, en lugar de leerme lo mejor es que lo sigais haciendo aquí. Solidaridad entre blogueros se llama esto.

4 comentarios:

Flatólogo dijo...

Pues siguiendo en la onda de megapatrañas y pulseras electromagnéticas, te sugiero un tema por si quieres cebarte (yo no tengo estómago): la "terapia cuántica".
Hace poco visité una señora que requiere cirugía para corregir una alteración estructural de un ojo y me soltó que está probando con "medicina cuántica", que le pasan unas radiaciones (?) en sesiones periódicas y tal. Hay que joderse, lo que he visto de terapia cuántica por internet es para mear y no echar gota. Sinceramente creo que el Ministerio de Sanidad tendría que tomar medidas en cosas así, en vez de dar cancha e intalaciones públicas (http://www.naturallink.org/01_actualidad/news/ambulatorio_ofrece_tratamiento.htm) para ofrecer supuestas terapias alternativas, mientras los médicos con estudios estamos hundidos en listas de espera insalvables.

Iñigo L dijo...

Hay una forma de pensar, basada en los parecidos, que los antropólogos llaman pensamiento mágico y se solía considerar característica de pueblos primitivos. Me temo que más que el nivel de "civilización" lo que influye es la capacidad crítica y las ganas de estafar al personal.

Marce dijo...

Pues yo no sé qué tendrán las piedras magnéticas, soy bastante ignorante en este tema; pero después de estar tres meses de baja por un catarro fuerte que se convirtió en neumonía, para quedarse el catarro durante largo tiempo, sin permitirme respirar bien, y habiendo pasado por un médico de medicina general, un otorrino, un neumólogo y un cardiólogo, resulta que ya en mi desesperación me indicaron un "biomagnético-homeópata" fuí a su consulta, y tras moverme los pies, consiguió diagnosticarme una bacteria en la laringe.
Con dos visitas a este señor, he podido comenzar a trabajar; todavía me queda otra visita para terminar de rematar la bacteria. Pero estoy mucho mejor que cuando empezó todo.

Mayrit dijo...

En primer lugar, me alegro mucho del impacto de patrañas+. Y ahora, al tema, no se puede negar que ciertos tipos de medicina alternativa, son eficaces, no hace falta acudir siempre al facultativo de turno, por una inflamación de garganta, o por un trastorno estomacal, con los remedios de la abuela se solucionan. La acupuntura, tiene su base, la osteopatía también, y así unas cuantas.
Por otra parte hay que tener en cuenta el efecto placebo que puede producirse, cuando la medicina tradicional no da los resultados que esperas, y por otro lado te están ofreciendo la solución a tus dolencias.
El problema no creo que exista en la ingnuidad de la gente, si no en los sin escrúpulos que andan sueltos.
Es una pena, como dice Flatólogo, que el Ministerio de Sanidad no tome las medidas pertinentes, con los esatafadores, y que en España, o por lo menos en Madrid, nos estemos quedando en la Sanidad Pública, con un mínimo de personal médico-sanitario cualificado, el cual está saturado y no puede ejercer su profesión ni como quiere ni como debe.