lunes, 29 de junio de 2009

Hidrargirium

Varias son las entradas en este Blog (en ésta y en su fase anterior) sobre el mercurio, aunque no os voy a volver locos con enlaces. Como mucha gente, tengo una cierta fascinación por ese metal que se mueve, al que los latinos llamaban hidrargirium y al que su elevada tensión superficial confiere sus divertidas características. El pobre anda viviendo sus horas más bajas porque lo están vetando para todo tipo de usos (incluso los militares) pero yo voy a conservar, para puro deleite personal, unos cuantos gramos que me ha pasado mi amigo Javier del Valle para que me deshiciera de ellos en términos medioambientalmente correctos. Cuando yo desaparezca tendré que dejar entre mis últimas voluntades precisas instrucciones sobre cómo hacerlo.

El mercurio es un elemento químico, lo que quiere decir que está constituido por un sólo tipo de átomos, al contrario de los compuestos químicos, que son combinaciones de dos o mas tipos de átomos. Y entre los 118 elementos que componen el Sistema periódico o Tabla periódica, sólo hay seis que son líquidos a temperatura ambiente: el cesio, el francio, el galio, el bromo, el rubidio y nuestro mercurio. Este último lo es, además, en un intervalo muy amplio de temperatura, puesto que congela a -39ºC y hierve a 357ºC, lo que hace que pueda vivir como líquido a lo largo de una escala de casi cuatrocientos grados.

Como mencionaba arriba, el mercurio está siendo eliminado de la mayoría de sus aplicaciones y las minas del mineral de las que se extrae este metal (cinabrio), como la de Almadén, en Ciudad Real, están siendo cerradas. Todo ello debido a la creciente sensación de que el mercurio que hemos venido utilizando desde tiempos de los romanos está en todos los lados, incluyendo, por ejemplo, en los pescados que comemos.

Pues bien, siguiendo con las bromas veraniegas que prometía a principios de este mes, provenientes de esa fuente inagotable que es YouTube, os propongo un vídeo sobre un pescadito 100% mercurio. He encontrado el vídeo de forma casual, buscando en internet imágenes sobre el uso de nitrógeno líquido en gastronomía, para una charleta que tengo que impartir el jueves. Creo que merece la pena (el vídeo, que no la charleta).

En el mismo, se ve a un ciudadano con una serie de moldes de los que se emplean para hacer figuritas, ya sean de cerámica o de chocolate, que, en este caso, se rellenan de mercurio. Posteriormente se sumerge el molde y su carga de mercurio en nitrógeno líquido, a la impactante temperatura de -196ºC, lo que provoca la inmediata solidificación del mercurio y la obtención de figuritas de hidrargirium. En su parte final, el vídeo muestra como funden, al dejarlas sobre una mesa a temperatura ambiente. Os llamo la atención sobre la capa blanquecina que cubre la figuritas. Es hielo, formado por la cristalización del vapor de agua siempre existente en nuestras casas sobre un sólido que está a temperaturas francamente bajas, incluso cuando el mercurio empieza a fundir y dar lugar a gotas (-39ºC). A esa temperatura el hielo que cubre al pez todavía tiene margen para seguir como sólido y no como líquido.

2 comentarios:

Orges dijo...

Suerte con la charla!!! Y cuiadín con los aditivos y demás compuestos artificiales ;)

Saludos

El Búho dijo...

Tu si que sabes de esto, colega, y no este piernas que ahora te contesta. Por eso apareces en los agradecimientos de mi charleta.