domingo, 20 de noviembre de 2016

Agitación cuántica

El guionista, humorista y director de televisión José Antonio Pérez Ledó (Jose para los amigos y @mimesacojea en Twitter) nos hizo reír de lo lindo con una charla Naukas en el reciente Passion for Knowledge, organizado este setiembre en esta ciudad por las huestes amigas de Pedro Etxenike. La charla se titulaba Últimos Avances en Cuántica y nadie debiera perderse el vídeo de esa charla, enlace aquí, si no lo habéis visto todavía. Son menos de diez minutos hilarantes y más si pensamos que Jose tenía sentados en las primeras filas del Teatro Victoria Eugenia a cualificados investigadores, alguno con el Nobel de Física o Química en las alforjas, muchos de los cuales tiene que ver con la Cuántica.

Siguiendo con el hilo cuántico, este miércoles y en el Diario Vasco, mi gaceta local, en sus páginas de Al Día y, dentro de ellas, en el apartado Salud, se publicaba una entrevista con un conocido médico homeópata de mi ciudad, cuya consulta queda al otro lado de mi calle. La entrevista era la "fase de calentamiento" para una charla que, ese mismo día, se iba a dar en San Sebastián y que tenía como motivo el responder a los "ataques injustificados y agresivos que se habían dado contra los homeópatas" con ocasión del Congreso celebrado  en mayo en el Palacio Miramar de esta ciudad.

Ante una pregunta de la periodista sobre cómo podía explicar que los preparados homeopáticos funcionen después de las ultradiluciones a las que se someten durante su elaboración, el entrevistado recurre al nuevo mantra de la homeopatía: "existen evidencias de que las diluciones homeopáticas transmiten la información, a pesar de que no hay moléculas[.....]. Lo que se está obviando es el proceso por el cual se hace la dilución". La entrevistadora, bien mandada, le pregunta simplemente en qué consiste ese proceso. Y aquí el ciudadano se mete en un jardín sin flores: "Se hace en frascos separados y, en cada dilución, se provoca una agitación a través de unas máquinas. Lo que se ha demostrado ahora, gracias a la física cuántica, es que se forman nanoburbujas y, entre ellas, crean capas, estructuras nuevas, denominadas dominios de coherencia, que es donde se acumula esa información. Cuanto más diluyes más estructuras hay, más nanoburbujas y más capacidad de almacenar información". (Los subrayados son míos).

No voy a entrar a explicaros lo de las nanoburbujas y los dominios de coherencia porque, sobre todo en lo segundo, vamos a entrar en terrenos movedizos y, a la mayoría, le daría por abandonar la lectura antes de enterarse. Pero si voy a hablar de algo más prosaico, de las famosas máquinas y de la agitación, capaces de crear esas complejas estructuras cuánticas. El método establecido, hace casi dos siglos, por el padre de la homeopatía Samuel Hahnemann establece que, tras cada dilución en la preparación del "medicamento" homeopático, la nueva disolución debe ser vigorosamente agitada un número determinado de veces. Ello provoca la llamada potenciación de esa disolución, la madre de todas las propiedades de los preparados, la que da lugar a la "memoria del agua", las nanoburbujas, los dominios de coherencia o cualquier otro concepto que pueda explicar lo inexplicable.

El método original, propuesto por Hahnemann, suponía llevar a cabo esas agitaciones mediante golpes repetidos del frasco que contiene la nueva dilución contra una Biblia. Nada que objetar, dada la época. Hoy en día, muchas de las grandes empresas homeopáticas, como Boiron y otras, han racionalizado ese proceso y algunas alardean de que tras "largas investigaciones" han dado con las "máquinas" ideales para que el proceso de potenciación sea el adecuado. Ahora se atribuyen a esas sofisticadas máquinas (que no dejan de ser unos agitadores) la producción de esas estructuras cuánticas, celosas guardianas de la información del principio activo o sustancia que había en la disolución original de la que se parte para preparar las sucesivas diluciones. Diluciones que a partir de un punto, y como reconoce el entrevistado, hacen que la disolución no contenga molécula alguna del principio activo.

Pero lo que el homeópata no dice es que algunas de esas empresas se aferran a la tradición y siguen elaborando preparados homeopáticos mediante el estricto seguimiento de los dictámenes del Fundador. Así que, en el proceso, pasan de sofisticados artilugios y siguen empleando los golpes sobre la Biblia. Y si no os lo creéis porque pensáis que esto de la homeopatía es una cosa seria, podéis entrar en la página web de la empresa Helios Homeopathy, un referente en este campo, y ver este vídeo. Está en inglés (aunque parte de la web está en castellano) y no hace falta que lo veáis entero, aunque quizás a más de uno le abra los ojos. Pero, si no tenéis tiempo, basta con que vayáis al minuto 0:26 y aguantéis poco más de treinta segundos y veréis la parte de la preparación que implica la Biblia y, según ellos, la creación de las estructuras cuánticas que almacenan la información.

Después de esto podéis abrir de nuevo el vídeo de @mimesacojea y volver a reír. La risoterapia es una de las pocas medicinas alternativas en la que creo.

9 comentarios:

gabriela dijo...

Tenías razón, Búho! Me entretuve, vi todos los videos, y no tenía idea del zamarreo sobre la Biblia para preparar las diluciones...

Siempre aprendo cuando te visito. Gracias mil.

Albert dijo...

Una buena noticia: Las etiquetas de los medicamentos homeopáticos ahora deberán señalar que los productos no funcionan
https://www.scientificamerican.com/espanol/noticias/las-etiquetas-de-los-medicamentos-homeopaticos-ahora-deberan-senalar-que-los-productos-no-funcionan/
Saludos.

El Búho dijo...

Efectivamente Albert. 2016 tiene pinta de ser el Annus Horribilis de los homeópatas.

Anónimo dijo...

Es claro que no entras en el tema de los dominios de coherencia porque ahí te pierdes, no sólo porque deja como a un niño a tu creencia en que todo se rige bajo el simple equilibrio térmico.

Juan J. Iruin dijo...

Tienes barra libre para explicar aquí a mi parroquia lo que entiendes por dominios de coherencia y su aplicación al funcionamiento de los preparados homeopáticos.

Anónimo dijo...

Tengo barra libre para preguntarte a ti, que te supones experto debunker. Supongo que los Nobel como Prigonine o Montagnier o Josephson son tontos a tu lado.

Juan J. Iruin dijo...

La oferta está hecha y rechazada, así que punto final, excepto en ciertos comentarios.

Tengo mucho respeto por los trabajos que condujeron a Montagnier o Josephson a ganar sus Nobeles. Pero cuando se salen del tema en el que son expertos la cosa varía. Por ejemplo, Pauling es uno de mis héroes como químico-físico que soy por su teoría del enlace químico (Nobel del 54). Pero soy absolutamente escéptico en lo relativo a sus ideas sobre el valor curativo de altas dosis de Vitamina C. Ya ves, lo mismo le pego a las disoluciones concentradas que a las ultradiluidas.

En cuanto al tercero de los citados, lo primero que tengo que decirte porque intuyo que eres el mismo que me da la brasa estos días en otra entrada sobre la homeopatía, que no se escribe Prigonine, sino Prigogine. Así que tú también metes gazapos en el texto sobre cosas de primero, solo que yo te los perdono por las prisas en esto de las RRSS.

Pero no te perdono que, siguiendo los dictados de vuestro Dana Ullman, uses el nombre de Prigogine en vano para explicar las bondades de la homeopatía. Entre otras cosas porque está muerto y no puede defenderse del uso espurio que hacéis de sus teorías del caos o de las estructuras disipativas. Yo que he seguido algunas de sus conferencias gratuitas en la Universidad Libre de Bruselas hace muchos años, y que he leído muchos de sus libros, estoy convencido que no lo aprobaría.

Anónimo dijo...

La oferta fue sencilla y te niegas a rectificar. Además, hacer un vulgar ad-hominem de libro, Montgagnier o Josephson no se salieron del tema que son expertos, tú sí. Estudiar el agua require física de la materia condensada y en eso Josephson es experto, estudiar el agua a nivel médico requiere los conocimientos que tiene Montagnier, además de que él no trabaja solo, tiene un equipo de científicos de alto nivel.

Sabía que en enfocarías en un letra al revés, y sé bien como se escribe su nombre. Y no eres quien para perdornarme nada, que no te guste Dana Ullman es tu problema. Si Prigogrine está muerto, ¿cómo es que eso impide usar sus conocimientos? ¿acaso puso una ley que lo prohiba?


"Entre otras cosas porque está muerto y no puede defenderse del uso espurio que hacéis de sus teorías del caos o de las estructuras disipativas. Yo que he seguido algunas de sus conferencias gratuitas en la Universidad Libre de Bruselas hace muchos años, y que he leído muchos de sus libros, estoy convencido que no lo aprobaría."

Newton seguramente no aprobaría la relatividad, y Einstein detestaba la cuántica ¿y cuál es tu punto? No sólo es vergonzoso que habiendo asistido a una conferencia de Prigogine en tus escritos indicas que no lo entendiste, y eso que he leído todo lo que has escrito en internet sobre la homeopatía. Tienes razón en algo, ya eres viejo, deja a las nuevas generaciones que aprovechen los conocimientos de Prigogine. Andate al rincón de los fosiles.

Juan J. Iruin dijo...

Hasta aquí hemos llegado.