jueves, 9 de julio de 2009

El enemigo en casa

Tiempo de Cursos de Verano. En los que yo también he "pecado" la pasada semana. Espacios propicios a que a uno se le caliente la boca delante de un tribulete (en tiempo vacacional, a veces un becario), o a que el tribulete en cuestión dé rienda suelta a su intrínseco desconocimiento de la mayoría de los temas que acomete. Al final, uno puede encontrarse con un titular de prensa como el que me encontré yo el martes en el Diario Vasco, en el que una profesora de mi Universidad era entrevistada a propósito de un Curso de Verano de la UPV/EHU, relacionado con el cambio que nos viene a los docentes universitarios de la mano del llamado "espíritu de Bolonia".

El titular de la entrevista, "La Universidad está en la Edad Media y tiene que modernizarse", se atribuía a la mencionada ciudadana, Directora "consorte" de un Curso titulado Modernización y mejora de la Universidad. Para apuntalar el rotundo argumento que me ha escandalizado, aducía en otro párrafo que "en la docencia hay cierto estancamiento. Hay que pasar de las clases magistrales a otro tipo de docencia". Vamos, que todos los males universitarios radican en el binomio pizarra/powerpoint. O es Ud. un maula untado de tiza hasta los calzoncillos o es un joven airado devoto de las TICs. ¡Ahí está el meollo del asunto!. Posteriormente, nuestra excelsa colega arremete contra la estructura administrativa de la Universidad que la convierte en poco ágil. Algunas empresas pretendidamente punteras conozco, acogotadas por criterios de calidad y procedimientos internos, que no tienen precisamente una cintura tipo hula hoop. Pero como de lo suyo gastan......

Planteamientos tan simplistas hacen un flaco favor al proceso de Bolonia. Este humilde pájaro nocturno es de los que piensa que Bolonia no será una panacea ni, por supuesto, una revolución. Ni tampoco es lo que dicen muchos de los anti-Bolonia. Entre lo más peregrino que he oído es que se trata de un instrumento para diluir la identidad vasca en el magma europeo. Curiosamente, un largo porcentaje de estudiantes "alegres y combativos" de mi Facultad nutren todos los años las filas del Programa Erasmus (y si hay un precedente a Bolonia por excelencia, ese es el Erasmus).

Así que no se me solivianten. Bolonia es una herramienta más del espacio que muchos europeos (algunos parece que no, dadas sus reticencias) queremos compartir en variados aspectos de nuestra vida diaria. Como en su momento lo fué el euro para nuestras relaciones comerciales. Bolonia es el euro de la educación y, como él, con sus ventajas e inconvenientes. Para mi, su mayor característica es la de una profundización de la movilidad Erasmus, merced a una similitud de currícula. Algo que parece simple pero cuyas repercusiones es difícil prever. Y ya veremos si da algo más de juego. Yo, al menos, estoy expectante y no me chupo el dedo ante muchas de las bondades que nos venden algunos pedagogos y otros relacionados con el negocio de la Calidad.

Pero no me quiero despistar del origen del post. Mi cabreo se deriva del titular, en el que se nos compara con la Universidad de la Edad Media. Me parece que es evidente que enseñamos cosas distintas a las que se enseñaban en la Edad Media, con bases mucho más consistentes, sea cual sea la herramienta que empleemos para transmitir nuestro conocimiento. Y que generamos titulados capaces de aportar su granito de arena a la permanente mejora de nuestro modo de vida en todos los campos, incluído el del Derecho (eso espero, porque de temas tan prolijos no entiendo nada de nada). Ni la Química que enseñamos es la alquimia de hace siglos, ni la Medicina la de Paracelso (para eso ya están los homeopáticos y otras medicinas alternativas, ancladas en el pasado). Y eso, querida amiga, no es fruto de la tiza o el powerpoint. Es cuestión de estar al día cada día y saber transmitir de forma certera los veloces cambios a nuestros estudiantes. Del resto se encargan sus jóvenes cerebros, que se renuevan cada año. Mis alumnos de primero siempre tienen 18-19 años y no piensan (ni asumen lo que les cuento) como lo hicieron sus colegas de hace diez o más años.

Si yo fuera Exmo. y Magnífico Sr. Rector de esta Uni (que no lo soy ni seré) abría ipsofacto un expediente para aclarar quién es el culpable de tamaño despropósito en el titular. No vaya a ser que cargue las tintas en mi colega y la culpa la tenga el tribulete. Aunque a mí nunca me ha parecido bien matar al mensajero....

8 comentarios:

Jose Carlos Rodriguez Cabello dijo...

Hola Buho,
Como siempre, me alegra leer tus reflexiones sobre Bolonia y, más precisamente, como se está usando Bolonia para un sin fin de intereses particulares e inconfesables de cierto tipo de colectivos e individuos. En mi simplicidad mental, yo nunca he entendido otra cosa que Bolonia es sólo la armonización de títulos en el espacio europeo para que cualquier titulado en cualquier país de la UE haga valido su titulo, a todos los efectos profesionales, en cualquier país de la UE. Las demás mandangas de nuevas técnicas docentes y otras cuestiones similares están traídas a colación, en mi modesta opinión, extemporáneamente y por motivos muy poco confesables. Es curioso observar como hay un cierto colectivo de gente que saca buen provecho de la buena intención de la universidad y su disposición a estar a la altura de los tiempos. En estas aparecen ese grupo de timadores que, con las habilidades del vendedor de panaceas y elixires de la eterna juventud, nos quieren hacer creer que lo que hacemos está mal y que sus figuras deben incluirse en el sistema para mejorarlo desde arriba, y mientras vivir vbien del cuento, todo hay que decirlo. Yo digo que ojo con esto. Si nos fijamos en las enseñanzas primarias y medias, hoy en día vivimos la paradoja de que nunca una generación de jóvenes dispuso de tantos recursos para su formación, y sin embargo, nunca han estado tan mal formados. Mucho de la culpa de esto la tienen estos timadores pseudopedagogos que, con su colección de mantras y frases celebres huecas, han arrasado esos niveles de la enseñanaza. Sin embargo, a todos estos gurús y sus acólitos (el enemigo en casa) yo simplemente les pido sus credenciales. Que me demuestren primero que profesionalmente son competentes y sólo después les escucharé con atención. Hasta ahora me he topado con muchos de esos por mi camino y ninguno pasa ni mínimamente la prueba del algodón, así yo ni caso y hacer mi trabajo con decencia y todo el prurito profesional que puedo tener.
Un abrazo.

a.zaldo dijo...

Me parece excelente que gente que ha dedicado horas en entender, lo que va a suponer el cambio del tan traído y llevado proceso de Bolonia, responda a estos "incultos" que se valen de los medios de comunicación para hacer llegar a los lectores una idea errónea de lo se les debiera exigir que entendieran.
Muchas veces me he preguntado el por qué no les respondeis en los mismos medios para que vuestra opinión, con criterio,llegara a todos y no solo a los privilegiados que tenemos amigos que nos sacan del error.
Esto mismo se lo he dicho muchas veces a quien tú ya sabes, cuando en los medios aparecen semejantes infundios dichos "como si sentaran cátedra".
No se si definirlos como estúpidos o incompetentes...

El Búho dijo...

Creo que entrar en polémicas en la prensa no sirve más que para dar aún peor impresión. Y prefiero no dar ventaja a los "enemigos" (Deusto, Navarra, Mondragón, dicho con todo el respeto que me merecen buenos profesionales que conozco) que tienen un régimen de liderazgo que no permite este tipo de expresiones incontroladas. Así que mejor calladitos y que pase el temporal.

Urbinga dijo...

No hay que hacer mucho caso de los "becarios" periodistas, según Teresa Santos la entevista que le publicaron en el Diario Vasco con motivo del curso CMC se la autorelizo el "gacetillas" en base a lo que la oyó en la conferencia y a dos preguntas sueltas. Ni que fuera Penelope. De Bolonia, lo mejor es que nos inviten a visitarla y luego hablamos.

philip dijo...

....."hoy en día vivimos la paradoja de que nunca una generación de jóvenes dispuso de tantos recursos para su formación,
y sin embargo, nunca han estado tan mal formados."

Al hilo de esta frase de un comentario en el blog de nuestro amado Buho me viene a la cabeza una idea que lleva rondando
tiempo por mis cada dia más escasas células grises
Nunca ha habido en la historia de la humanidad acceso a tanta información como ahora con Internet,teléfonos móviles.correo electrónico,etc..y sin embargo pienso que cada vez estamos más des-(mal)-informados y eso es lo que le interesa al poder:una masa de gente --que no ciudadanos--acrítica,fácilmente manipulable y que no piense;que no sepa de sus derechos (ni por supuesto de sus obligaciones--éstas sí que parecen cada dia más olvidadas).Me recuerda cada dia más al panem et circenses de la antigua Roma;el panem sería el coche,la segunda residencia en la playa/montaña,etc.. y el circenses el cada día más omnipresente fútbol
Saludos

Idoia dijo...

Estoy muy de acuerdo con la mayoría de las cosas que se comentan, y efectivamente mis alegres y combativos tampoco han captado del todo la intención de Bolonia, o quizá sí, y saben que el viajar es un gran antídoto contra el fundamentalismo. Pero quisiera romper una lanza en favor de otra de las propuestas de Bolonia, que pide que el énfasis se ponga en el aprendizaje del alumno, y no en la enseñanza por parte del profesor. Creo que es algo que, a los de cierta edad y que padecemos de incontinencia oratoria, nos viene bien recordar. También yo desconfío de los pseudopedagogos por definición, y creo que ellos, o los políticos, o quien sea tiene mucha culpa de que los alumnos nos lleguen tan escasos de conocimientos (¿al nivel de mi 2º BUP?) como de espíritu crítico, afán de superación y capacidad de supervivencia, pero no es razón suficiente para no probar otras formas de que aprendan, sea en base a proyectos, a esquemas mentales, o a lo que sea. Al fin y al cabo, quien haya sido buen profesor con tiza y pizarra, lo ha sido mejor con transparencias (que permitían utilizar esquemas más complejos y figuras mejores), y también con el PowerPoint (aparte de las mariconadicas, permite utilizar videos), y lo será con cualquier otra técnica. Y los manguis, los que se suben al carro por interés y otras especies que todos conocemos, ni sabrían enseñar (o no sabrían hacer que sus alumnos aprendieran) "a pelo", ni serán capaces de diseñar un trabajo o un proyecto asequible, medible, puntuable y que permita aprender sobre la materia. Es como los cuchillos: un mal cocinero con un cuchillo afilado se cortará; un buen cocinero... afilará el cuchillo y triunfará. Pero no nos escondamos detrás de la mala leche que nos generan ésos captadores de alabanzas inmerecidas, y aprovechemos lo que de bueno tiene cada época. Además, mi experiencia es que algunos expertos en metodologías de aprendizaje, bregados en dar clases de materias "de ciencias" como las nuestras, también son apartados a codazos, a veces por sus colegas, y otras por esos colegas nuestros que ni antes ni ahora ni nunca.

El Búho dijo...

No se qué Idoia eres de las varias que tengo como suscriptoras en el Blog, ni me importa.

¡Chapeau!. No puedo estar más de acuerdo contigo. Lo importante no son los medios sino los contenidos. Y la capacidad para presentarlos de forma adecuada, sea de viva voz a la manera aristoteliana o con ppt. Y sin mucha mariconadilla, que cuando uno tiene tantas posibilidades y no ha estudiado diseño gráfico es más probable que genere un pastiche que algo que se pueda seguir con gusto.

Y en lo de los codazos para qué te voy a contar. Hay tantos ejemplos....

Marian dijo...

Muy bueno, Búho. Conozco a la colega en cuestión y yo misma cuando leí el titular me quedé ojiplática. Yo también espero que sea la habilidad de cambiar el titular del periodista que no metedura de pata de nuestra colega. De todos modos, no sé si estarás de acuerdo conmigo, pero en DV nos tienen un especial cariño a los de la UPV/EHU, porque lo que en Mondragon o Deusto son maravillas de Bolonia, en la nuestra siempre son meteduras de pata.

Aio

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Boredom is the highest mental state, según Einstein. Pero, a veces, aburrirse cansa. Y por eso ando en esto, persiguiendo quimiofóbicos.