martes, 28 de febrero de 2006

Empezamos

Hoy no ha sido un día cualquiera. He asistido en el Donostia International Physics Center (DIPC) a una conferencia de Peter Lawrence, un antiguo fellow de Sir Francis Crick y amigo de Pedro Etxenike. Peter, que está a punto de jubilarse, ha dedicado su vida científica al papel de los genes en el desarrollo de las estructuras de los seres vivos. Su conferencia “Why we do science? me ha hecho sentirme como en el encuentro con un alma gemela. O, al menos, con alguien que ha pensado de idéntica forma sobre las mismas cosas que yo he rumiado durante mucho tiempo y, particularmente, en los últimos meses. Pedro Etxenike, que sabía de esas preocupaciones mías, me pasó, unos días antes de la charla, un artículo de Lawrence, publicado en Nature bajo el título The politics of publication [Nature 422, 259–261 (2003)]. Y creo que el artículo y la conferencia de hoy me han ayudado a tomar lo que considero una decisión importante, una especie de caída del caballo, ahora que va a comenzar el mes de marzo.

¿Las razones? Pues son varias aunque implicadas entre si. Por un lado, en los últimos años me he ido hartando de macroproyectos en los que me he ido implicando, empujado, en cierta forma, por Administraciones a todos los niveles (desde locales a europeas). No estoy preparado para seguir con estas nuevas dinámicas que se me meten en el despacho en forma de informes, reuniones, descargos, auditorías y demás parafernalia, muchas veces hueca. Es verdad que tengo algún proyecto que terminar porque me he comprometido a ello y soy persona formal. Así que el abandono definitivo aún me llevará tiempo. Pero no más nuevas aventuras de ese tipo. Cualquier día de estos se lo comunicaré a mis colegas.

He comprobado además que ese crecimiento en actividades "burocráticas" va, en algunos casos, paralelo con un progresivo deterioro de lo que yo entiendo por Ciencia. Y no hace falta que transcriba aquí lo que Peter Lawrence ilustra de forma magistral en el artículo que os he mencionado arriba. Una especie de confabulación entre científicos, editores de revistas, revisores de artículos e, incluso, la prensa en su habitual intento de hacerse con buenos titulares. Lawrence no es nada optimista en que esto pueda arreglarse y yo pienso lo mismo. Intuyo además que la cosa va a ir a más.

Así que he decidido que, progresivamente, voy a dedicar una parte importante del tiempo (vital y profesional) que me quede, tras esta renuncia a la investigación activa, a dos cosas: a la docencia reglada que mi Departamento me asigne y a la divulgación científica. Y este blog es mi primer intento en lo que a la divulgación se refiere. He decidido plantearlo como un alegato sin tregua contra la Quimifobia que nos invade, tratando de explicar mi punto de vista sobre la irracionalidad que parece acompañar a la visión sociológica actual de la Ciencia, visión que desdeña el papel por ella jugado en la calidad de vida que esa misma sociedad disfruta.

Si esto cuaja en pocas semanas, espero ir contando con la colaboración de otros colegas que sé que piensan lo mismo que yo. Ofrezco este modesto escaparate para ello.

Y para quien no lo sepa, Buhogris c’est moi.....

Juan J. Iruin 28 de febrero de 2006